Biblioteca Popular Orientación: 90 años de entusiasmo y trabajo comprometido

Entrevista con miembros de la Comisión y bibliotecarias. Entre sus respuestas, se fue entretejiendo el pasado, presente y futuro de esta prestigiosa institución y sus protagonistas.

Por Ideas Culturales

La Biblioteca Popular Orientación de la ciudad de Crespo cumplió 90 años de vida. Nació el 21 de febrero de 1932, gracias al entusiasmo y compromiso de un grupo de jóvenes encabezados por Humberto Alfredo Seri, poeta, comunicador, hacedor cultural, fue presidente municipal de la Villa y gestor de numerosas instituciones crespenses.

Se trata de una prestigiosa institución, que desde que se creó, ha tenido sus puertas abiertas para distintas iniciativas culturales, dando lugar a conferencias de intelectuales, escritores y poetas, como así también a las diversas manifestaciones artísticas. Incluso, contaba con su propio elenco teatral, dirigido por Seri, con el que realizaban funciones a beneficio de “la casa propia”.

En sus inicios funcionó en la esquina de Av. Belgrano y San Martín, propiedad cedida generosamente por Rosa Rotman, esposa de Seri y quien también se desempeñaba como bibliotecaria. Luego, estuvo donde antiguamente fue la terminal Dorato, propiedad de Miguel Ángel Oneto, sobre calle San Martín, (actual Banco Nación). Desde 1988 funcionó en San Martín 1327 (Sala Eva Perón), hasta que en 1995 se inauguró el edificio propio, en Av. Humberto Seri 1105, el que se mantiene muy bien cuidado.

Hoy comparten una colección compuesta por más de 40.000 libros, una cómoda sala de lectura, un hermoso rincón infantil y un salón de usos múltiples, que suele facilitarse para distintas actividades culturales. Su organización institucional y su trabajo cotidiano, comprometido con la comunidad, la convierten en una biblioteca ejemplar.

Esta Asociación Civil cuenta con unos 1.500 socios, se cobra una cuota mensual de $150; trabajan tres bibliotecarios y una persona en limpieza. Además, cabe destacar, que reciben estudiantes de Bibliotecología para realizar pasantías. La comisión está constituida de la siguiente manera:

Presidente: Adrián Pittavino; vicepresidente: María del Carmen Ortiz; secretaria: Liliana Müller; Tesorero: Daniel Kliphan; Vocales titulares: Norma Kerke, Romina Torresin, Osvaldo Schneider; Vocales suplentes: Martha Seimandi, Ana María Jacobi, Ariel Schaab; Revisor de Cuentas: Francisco Maiocco; Revisor de cuentas suplente: Rosana Waigel.

Al finalizar la última asamblea, Ideas Culturales dialogó con miembros de la Comisión y bibliotecarias. Entre sus respuestas, se fue entretejiendo el pasado, presente y futuro de esta institución y sus protagonistas:

–A 90 años de los inicios ¿En qué situación se encuentra la Biblioteca?

–Estamos funcionando bien, con una buena cantidad de socios y los libros salen. En este momento estamos reorganizando y recatalogando la colección, expresó Pittavino.

–El eje de la biblioteca popular son los libros. Entonces, uno de los principales objetivos es que la persona que ingrese, encuentre lo que busca. Eso implica un trabajo de organización de lo que tenemos para ofrecer y se compran de nuevos libros, para cumplir ese objetivo, explicó Müller, quien también es bibliotecaria.

–Otro eje, es que siempre hemos sido para toda la comunidad, por lo que permanentemente escuchamos lo que el socio necesita, contó Kliphan.

–Tenemos una biblioteca juvenil importante, porque tenemos muchos socios jóvenes y además, hay un convenio desde hace 20 años con el Instituto Comercial Crespo (ICC), para que los estudiantes de los últimos años vengan a leer a la sala y cada chico puede llevarse un libro a su casa. Fue una iniciativa de las profesoras de Lengua y de Griselda Prediger, realizar un acercamiento de la escuela a la biblioteca, por la cercanía y la disposición de todos, se pudo hacer. Y los adolescentes piden material de su interés, libros que vamos adquiriendo, relató Müller.

–También suben videos y realizan concursos por las redes sociales, para captar a nuevos lectores.

-Sí, la idea es servir a la comunidad. El libro en formato papel está más vivo que nunca, no hemos perdido lectores por las nuevas tecnologías.

Algo de lo que me siento orgullosa es la Suelta de libros, que comenzó hace como cinco años, muy tímidamente, una mañana lluviosa, no sabíamos si a la gente le iba a interesar y se llenó la sala con gente de Crespo que nunca habíamos visto y que se dejó elegir por un libro. La segunda suelta fuimos por más y la tercera fue la más linda porque fue la de los 90 años.

Después nos encontramos con gente que nos cuenta ‘Me llevé un libro que me encantó’, o ‘Me llevé un libro que leí en el secundario y ahora volví a leer’. Es muy reconfortante, porque es un trabajo de logística y de organización, pero es una fiesta donde queremos devolver un poco de lo que recibimos de la población, repasó Müller.

–¿Cómo se acercaron y qué significa la biblioteca para ustedes?

–Soy socia desde 1993 cuando funcionaba donde hoy está la Sala Eva Perón, así que conozco los anaqueles, los ficheros de madera y los mostradores altos, memoria entrañable de esa época. Luego, mi profesión -Prof. De Lengua y Literatura- me llevó a acercarme más a la literatura y la biblioteca es uno de mis lugares favoritos de la ciudad, por lo que me pareció natural colaborar en esta comisión, desde 2015 estoy. A su vez, ya tenía un vínculo con Lili -Müller- y Rosi -Waigel, bibliotecaria-, quien además fue mi profesora -de Literatura-, ellas me recomendaban libros.

Es un lugar de encuentro y donde se contagia el gusto por la lectura. Me gusta pertenecer a un espacio que es constructivo, cultural, social y que es faro de otras bibliotecas, que vienen a nutrirse y a preguntar cómo se trabaja aquí, eso también es importante, destacó Torresin.

–Mi primera visita fue cuando tenía 10 años, hicimos una recorrida con la Escuela Nº 105 Patria Libre y todavía estaba ubicada en el edificio anterior. Enseguida le tomé mucho cariño a Martha -Seimandi, bibliotecaria, a quien este año se homenajeó- y ella me dijo ‘Venite otro día’ y desde ahí, fui muy seguido a pasar la tarde, ella me hizo enamorar de la lectura y de la biblioteca.

Después fui conociendo a Lili, a Adrián y Rosi fue mi profe también. Tengo más de 20 años en la comisión. La biblioteca me dio ese sentido de pertenencia y sigo formando parte porque amo esto, confesó Kliphan.

–Con Lili -Müller-, tenemos un comienzo en común por el año 1978, cuando teníamos 12 años, la biblioteca no estaba abriendo porque en esa época había muerto su protector, Humberto Seri. Doña Rosa, su esposa, nos hacía pasar por la puerta de su casa para ingresar a la biblioteca. De a poco empezamos a organizar, a catalogar, insistíamos a los adultos para reorganizar la comisión, para que pueda seguir funcionando, cobrábamos cuotas y empezamos a abrir la biblioteca, con Rosita como nuestra tutora y movidos porque nos gustaba leer y sentíamos que la biblioteca era el lugar donde queríamos estar, recordó Pittavino.

–¿Qué recuerdos tienen de Doña Rosita?

–Los mejores recuerdos. Ella era muy culta, muy buena y muy preparada para la época, tenía una infinita paciencia y le invadíamos la casa, porque la biblioteca funcionaba ahí.  Era la casa familiar, antes había funcionado un almacén. Al principio se abonaba el alquiler, pero luego no hubo dinero, así que se ocupaba gratis y ellos pagaban hasta la energía eléctrica. Fue muy generosa con la sociedad crespense. Nuestra idea es hacerle un homenaje para el día de las bibliotecas populares, o para el día del bibliotecario, porque ella fue todo en la biblioteca, especialmente cuando falleció su esposo. Además, formó parte del elenco de teatro y en todo lo que él hacía, rememoró Müller.

–De ella recuerdo su buen trato y su dulzura, coincidieron Waigel y Ortiz.

–Recuerdo que cuando volvíamos del Colegio, el matrimonio Seri solía salir a la puerta para invitarnos a pasar, promocionaban alguna novedad y charlaban con nosotros. A veces él también se ubicaba en la esquina de La Agrícola Regional, especialmente cuando venían escritores entrerrianos a ofrecer sus libros y charlaban con la gente.

También recuerdo cuando los chicos se reunían acá para intercambiar figuritas para completar álbumes, actividad que se hizo hace años por un aniversario de la ciudad, dándole mucha vida a la biblioteca.

El acercamiento con los libros viene de mi familia, porque en mi casa había muchos libros, del piso al techo. Colaborar con la biblioteca me hace mucho bien, porque es una institución de la ciudad y por querer transmitir el amor por la lectura y la investigación. El trabajo que hacen los bibliotecarios es maravilloso, manifestó Ortiz.

–Mi relación empezó de chiquita, cuando estaban en el edificio de San Martín y Av. Belgrano. Empecé a leer a los 5 años y no dejé nunca la lectura, porque es una de las cosas que más me apasiona. Primero, sin ser de la comisión, colaboraba, también ayudé cuando se trasladaron a este edificio, después me fui integrando, ayudaba a Martha algunas tardes y luego ingresé a la comisión, en 1996.

También fui una de las profesoras que empezó con el proyecto de lectura del ICC en la biblioteca, junto con la prof. Norma Bender. Esto nos llenó siempre de orgullo, porque cuando volvíamos a la escuela, escuchábamos que venían comentando sus lecturas y recomendándose, entonces nos sentíamos llenas, porque veíamos el fruto. Pasó el tiempo y hoy traen a sus hijos a la biblioteca y les dicen ‘ella era mi profe’, rescató Waigel.

–Vengo a colaborar en la comisión desde hace cinco años, me llena de satisfacción porque veo el sacrificio que se hace para sostener la biblioteca y veo como la gente sigue viniendo a buscar libros. Por eso me siento orgulloso de formar parte de esta comisión, comentó Schaab.

–Estoy aquí primero por el amor a los libros y al conocer la biblioteca uno no puede no quererla y llegar a amarla. Siempre es hermoso venir, porque es un lugar cálido, donde te atienden bien. Además, ves a los chicos leyendo cómodamente en las mesas y creo que así entienden que este también es su lugar y después siguen viniendo toda la vida.

Entonces cuando te invitan a participar, no se puede decir que no, porque queremos que siga funcionando. Hace cuatro años que estoy en la comisión y quiero colaborar porque hay mucho trabajo, narró Kerke.

–Iniciativas y proyectos:

“Esta institución siempre ha tenido iniciativas, cuando apareció internet la biblioteca se conectó y se podía venir a navegar por hora, para buscar material. Es decir, se fue aggiornando y ha sido pionera en muchas cosas, pensando en mejorar el servicio a los socios”.

-Durantelos viernes de agosto, septiembre y octubre, se realizará el Taller de Narración Oral Palabras con Historias, a cargo de la Prof. Silvina Suarez, narradora de Paranatecuento, con el fin de formar un Club de Narradores.

-Entre otras actividades que tienen lugar en esta institución, los lunes hay taller de Teatro con Rubén Clavenzani y los jueves Luciano Lell brinda clases de Ajedrez, para las distintas edades y con descuentos para socios de la Biblioteca.

-Desafíos:

“El desafío es que la biblioteca siga funcionando tal como viene, con los servicios que tenemos, con el caudal de socios y de libros que requieren. Además, en su amplio horario con ocho horas diarias y sábado mediodía”.

Si bien “se recibe el Fondo Municipal de Asistencia a la Educación, que ayuda a pagar los sueldos y gastos fijos; la Provincia aporta un sueldo básico docente por mes (que no es un sueldo del bibliotecario; sin el aporte de la Conabip (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares), no podríamos comprar libros. En la Feria del libro 2022 se compraron unos 400 libros y se gastaron unos $400.000, descontado el 50% de descuento, si no sería el doble. Sin este fondo sería muy difícil funcionar, ya que con lo que se cobra de cuota no se puede comprar libros, además hay que pagar electricidad, calefacción y otros gastos fijos”, explicaron.  

Se espera que se derogue la ley 27.432, ya que su entrada en vigencia el 31 de diciembre, provocaría un fuerte desfinanciamiento de la Conabip. La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción al proyecto de Ley que prorroga por 50 años estas asignaciones, pero falta la votación en la Cámara de Senadores.

Presente y pasado en algunas imágenes:

Rosita Rotman y H. A. Seri, 1933.

3ª Suelta de libros de la Biblioteca Popular Orientación, realizada el 25 de febrero 2022, durante su desarrollo, Ideas Culturales dialogó con Adrián Pittavino, presidente de la Comisión:

Video de la 3ª Suelta de libros, publicado en nuestro Instagram:

https://www.instagram.com/p/CabLCTBlZab/?igshid=YmMyMTA2M2Y=

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

veinte − tres =